Agradecimiento de los niños y jóvenes de las Islas Salomón por la ayuda recibida para su educación

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Publicada: 02.11.2014. en la categoría: Noticias, Proyectos

 

El año escolar, en las Islas Salomón, culmina en diciembre y el nuevo año comienza a fines de enero de 2015.  En el año 2014, gracias a los generosos  benefactores de las Hermanas de caridad, pudieron ayudar a unos  500 jóvenes de la secundaria, 100 alumnos de la escuela primaria y 100 niños en edad preescolar. A continuación, transcribimos enteramente la carta de la Hna. M. Agustina, Marta Nikolić, donde  describe los problemas con que se enfrenta llevando adelante este proyecto. Recuerda a todos los que hayan quedado sin ninguna información del niño a quien ayuda, que por favor, se contacte con nosotras, para buscar la forma de enmendar esta omisión.

Contacto: misije.milosrdnice@gmail.com

 

 “Queridos amigos y colaboradores de la misión en el proyecto de escolarización de los niños y jóvenes.

Gracias a ustedes y a sus buenos corazones, este año logramos  inscribir a  500 estudiantes en la escuela secundaria de las Islas Salomón.

Existe mucha diferencia del importe de la matrícula entre una escuela y otra, nuestro proyecto incluye a los niños más pobres, que están distribuidos en 25 escuelas diferentes.

El dinero que recibimos para este fin fue empleado entermante para este proyecto. Por  cada estudiante lo hemos pagado al mismo director de la escuela. Y para aquellas escuelas que están muy lejos de nosotras lo hemos hecho a través de las cuentas bancarias de las escuelas.

Los jóvenes estuvieron contentísimos al saber que podrían comenzar el año escolar con seguridad y sin ninguna preocupación en cuanto al pago de su escolaridad.

Queridos amigos, los chicos se lo agradecen de corazón  y se comprometieron a rezar por ustedes. Les envié a todos las fotos de ellos, aunque muchos no han venido a fotografiarse.


Si hasta ahora, no han recibido ninguna información, por favor comuníquense con nosotras. El problema es que mucho tiempo hemos estado sin señal y un temporal arruinó todo lo que había preparado en la computadora. Así que tuve que hacer de nuevo no solamente este trabajo, sino muchos otros que se me borraron, además de todo el movimiento diario, llevar al hospital a los enfermos, a las madres, cuyos partos se complican, etc.

 Y nuestro querido Toyota,  que con este calor y con tantos viajes, se pone también sediento exige su bebida y el combustible aquí es como el oro. La camioneta nos sirve de ambulancia, de coche fúnebre y para muchas otras necesidades.

En la escuela primaria pudimos inscribir a 100 niños y otro tanto en  el jardín. El pago en la escuela primaria es un poco diferente, se paga por familia y no por cada niño. El principal problema es la adquisición del uniforme de la escuela y de los útiles escolares. Para todos estos gastos se requiere unos 500 dólares salomones (equivalente a  500 kunas) para cada escolar. Gracias a Dios y a la buena gente nos las arreglamos para cubrir todos estos gastos.

Agradecemos a todos nuestros benefactores por su noble corazón, les damos las gracias por su generosidad para ayudar a los que más necesitan. Nosotras no podríamos hacer nada sin ustedes, nosotras somos solo un eslabón de esta gran cadena de amor. Rezamos para que esta cadena de bondad, continúe haciendo muchas obras de bien y de misericordia. A través de este medio, agradecemos a todos los amigos y colaboradores de la misión ya sea en Croacia, Bosnia y Herzegovina y a los croatas en Australia.

Entre otras donaciones recibidas, hemos comprado tanques de agua, hicimos arreglar el cuarto de baño, hemos adquirido útiles escolares, comida, zapatos y ropas para los escolares. Nacieron unos niños con anomalías y no podían succionar, para ellos compramos leche, sin la cual no habrían sobrevivido. Nuestros queridos hermanos, los trillizos recién nacidos, necesitan ser solidarios entre ellos, dejando un poco de leche para el que queda último para mamar. Gracias a Dios van creciendo bien a pesar de que viven bajo una casa muy modesta, hecha de hojas de palmera.

Una vez más, nuestras muchas gracias a todos y como siempre nos  encomendamos a sus oraciones para que el Señor siga obrando su amor misericordioso a través de todos nosotros, entre los hermanos más necesitados en estos confines de la tierra, de las Islas Salomón.

 

Hna. M. Augustina, Marta Nikolić”