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CONGREGACIÓN DE LAS HERMANAS DE CARIDAD DE SAN VICENTE DE PAÚL –ZAGREB (Vicentinas de Zagreb)

Desde el comienzo de su historia, la Congregación de las Hermanas de Caridad estuvo abierta a responder al mandato y a la acción misionera de la Iglesia en los lugares más necesitados y lejanos. Si bien hemos enfrentado  muchos desafíos y dificultades en el camino,  nunca hemos abandonado a los pobres y necesitados para brindarles la ayuda necesaria según nuestras posibilidades.

Confiadas totalmente en San Vicente de Paúl y Santa Luisa de Marillac, nuestros fundadores espirituales, en la Santa Regla, en el Espíritu y Carisma, las Hermanas de Caridad de Zams trajeron la llama del carisma vicentino, primeramente a Croacia y luego la extendieron a otras tierras, fuera de ella. Más tarde llegaron a América del Norte y del Sur. Y ahora en Oceanía.

Por dondequiera que se encontraban las Hermanas, siempre se dedicaron a la educación, al cuidado y atención de la población local a través de sus numerosas instituciones académicas y educativas. A pesar de los peligros y la confusión histórica en algunos países, las Hermanas permanecieron en tales sitios e inclusive ahora están ampliando su campo de apostolado en la labor caritativa y misionera.

Actualmente la Congregación cuenta con 767 Hermanas, 669 en Europa, 88 en América del Sur, 6 Hermanas en América del Norte y 4 en las Islas Salomón.

En este momento estamos en 15 países diferentes, servimos a Cristo en los pobres, en los que pasan hambre, en los necesitados, enfermos, débiles, abandonados y a los que están en la cárcel.

Apoyando nuestro apostolado con su oración, aporte y colaboración, usted llega a muchos hermanos y hermanas a quienes somos enviadas a  compartir la esperanza, el amor y la fuerza en nuestro peregrinar por esta tierra.

 Bulgaria:

Las Hermanas en Bulgaria viven y trabajan en Plovdiv (casa central) y en Oreš (parroquia). Su campo de apostolado abarca la visita y el cuidado de los enfermos y los ancianos abandonados, internado de jóvenes, la preparación de los niños y jóvenes para los sacramentos.

En el norte del país, en  Oreš, las hermanas desarrollan el trabajo pastoral con niños y jóvenes;  se dedican a la formación de los catequistas en las parroquias y a la visita a los enfermos. Asimismo  fundaron la Asociación de las Viudas Santa Luisa.

La Asociación Santa Luisa forma parte de la red de caridad y servicio. En cada pueblo una  viuda se encarga de un “barrio”, donde se ocupa de los enfermos, de la compra de alimentos, medicinas, ropa y los prepara para la recepción de los sacramentos.

Las Hermanas se ocupan de la formación de los catequistas impartiéndoles  cursos bíblicos, la preparación de los sacramentos y otros temas.

Con la ayuda de los catequistas se ofrece la escuela bíblica a la gente que se lleva a cabo los domingos.

Las Hermanas organizan reuniones con los jóvenes, debates, momentos de oración, adoración al Santísimo y excursiones.

En Plovdiv habilitaron un  internado para adolescentes y jóvenes de escasos recursos para ayudarles a seguir sus estudios. Este servicio se puede llevar a cabo gracias a las donaciones recibidas. Las Hermanas las ayudan en sus tareas y estudio.

Argentina:

Las Hermanas de Caridad  de Zagreb, como misioneras del amor vicentino, están presentes en el suelo de América del Sur desde hace casi 80 años. Las primeras cinco Hermanas, encabezadas por su superiora Hna. Tekla Delač, llegaron a la Argentina en el año 1934, por invitación del P. Leonardo Rusković, religioso franciscano. En un comienzo, por poco tiempo se alojaron en la casa de las Hermanas Franciscanas, pero luego alquilaron una casita sencilla en Dock Sud, un barrio pobre de la ciudad portuaria de Buenos Aires.

Un gran número de croatas, (en su mayoría Dálmatas) y otras colectividades vivían en el lugar, por lo que lo llamaban barrio  de “Los Inmigrantes”.

Inmediatamente las Hermanas se dieron cuenta de las grandes necesidades de la gente y comenzaron a trabajar en las tareas educativas y caritativas en el espíritu de nuestros fundadores. Al principio se desenvolvieron en una casa pequeña de planta baja, que con el tiempo fue ampliada de acuerdo a las necesidades y posibilidades. Allí abrieron una escuela primaria y de labores.

Desde el año 1935, comenzaron su apostolado de buenas samaritanas, como enfermeras entre los enfermos y necesitados en los hospitales y sanatorios.

En el año 1939, después de haber sido nombrada la Madre Tekla Delač, como superiora general, comenzaron los preparativos para la apertura de la Provincia de Cristo Rey de América del Sur, que se hizo realidad el 11 de diciembre del mismo año, con la sede en  Dock Sud. La primera superiora provincial fue la Hna. Amalia Kozinović que incansablemente  había  trabajado como misionera en Bulgaria.

En el año 1942, por invitación de un sacerdote jesuita, se fundó la primera comunidad religiosa en Paraguay, en el pueblo de San Ignacio.

En el año 1946, el doctor Bernardo Etchepare, director del sanatorio, llamó a las Hermanas para el cuidado de los pacientes con trastornos psíquicos en Montevideo (Uruguay).

Viendo la entrega y la acción apostólica de las Hermanas, empezaron a llegar las vocaciones, especialmente de Paraguay. Era necesario contar con una casa de formación para  los nuevos miembros. Y así, en el año en 1949 comenzó a funcionar el noviciado en Villa Elisa, La Plata bajo la protección de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa.

Actualmente la Provincia Cristo Rey cuenta con 55 Hermanas con votos perpetuos y dos novicias, distribuidas en 10 comunidades religiosas: 6 escuelas, 2 hospitales, la casa del noviciado y una comunidad de misión pastoral,en la ciudad de Corrientes.

Paraguay: 

Las primeras cuatro Hermanas de Caridad (Vicentinas de Zagreb), todas croatas, llegaron al Paraguay desde la Argentina en el año 1942, se establecieron en San Ignacio, un pueblo situado a unos 200 kilómetros de la ciudad capital de Asunción, donde fundaron la primera comunidad religiosa. Muy pronto con la ayuda de la gente de buena voluntad abrieron una escuela, donde se dedicaron a la educación de los niños y jóvenes, que hasta hoy sigue formando a mucha gente, de generación en generación.  Actualmente el Colegio San Vicente de Paúl, cuenta con 700 alumnos. Además de la escuela, tienen un hogar de ancianos, que junto con los voluntarios formados en el carisma vicentino, sirven  al mismo Jesús en las personas de estos hermanos.

En Paraguay, además de la comunidad de San Ignacio existen cinco comunidades más: en Asunción, donde también las Hermanas trabajan en el colegio, hay internado para chicas, el dispensario “Hna. Slava”, donde vienen las personas mayores en busca de alimentos. También están en Ciudad del Este, San José de los Arroyos, Santa Rita y Concepción, donde las Hermanas trabajan en las escuelas y parroquias. 

Islas Salomón:

Las Hermanas de Caridad de San Vicente de Paúl de Zagreb (Croacia) respondiendo a la invitación del obispo Chris Cardone, de la Diócesis de Auki en las Islas Salomón, llegaron a la parroquia del Espíritu Santo, Buma, en la diócesis de Auki, el 18 de mayo de 2011, donde comenzaron a desarrollar su apostolado en el carisma de San Vicente sirviendo a los necesitados en el espíritu de amor, compasión y misericordia.

“Estamos en una diócesis pobre y campesina por lo que nos gustaría contar con el ​​carisma vicentino de caridad y misericordia para nuestros pobres. Esperamos que las Hermanas nos ofrezcan su  ayuda en el área de la salud, de la vida familiar, la formación de las mujeres y la planificación familiar natural “- de la solicitud oficial del obispo Chris Cardone, OP

Las Hermanas de caridad, como religiosas, salen al encuentro de los necesitados proporcionando alimento a los hambrientos, cuidado a los enfermos, consuelo a los que lloran, esperanza a los decaídos.